viernes, 19 de diciembre de 2008

Un Mensaje Para Estos Días de Esperanza y Fe

                                      Fotografía de dominio público, extraída de la web. 

Dios,

único y plural,
Él, sin Nombre,
y el de Todos los Nombres.

Yo Le nombro con Nueve Voces:
La voz del Descalzo, del Sufriente, del Ignorado;
El Desposeído, El Abandonado, El Sediento;
El Descuidado, El Agonizante, El Desdichado;
todos llevando Su sol en los ojos,
naciendo, con mejillas de rosa o de ébano;
todos bebiendo el rocío de Su cielo,
llevando en los labios el rubor de Sus estrellas,
todos espejos de la infinidad
de una de Sus lágrimas.

Dios,
único y plural,
Él, sin Nombre,
y el de Todos los Nombres.

Pon en tus manos Su gracia, y acaricia; serás un ángel.
Coloca en tu corazón benevolencia; dónasela al mundo.
Lleva entre tus ojos Su visión de unidad; sabrás guiar un rebaño.
Pon entre tus cabellos el perfume de Su voz; tu paso será indeleble.

Dios del ayer,
Dios del mañana,
Eterno de alas,
Eterno de Lunas,
Eterno entre mariposas.
El nace y renace
libre de ti o de mí.

Dios,
único y plural,
Él. Sin Nombre.
El de Todos los Hombres.
Norma Duch Roveri

martes, 2 de diciembre de 2008

CIELOS SOLFERINOS

Fotografía tomada desde mi ventana... un atardecer de invierno.


El ulular del bosque desciende por la tarde,
se queda atrapado entre silencio secos
que habitan los rincones de la casa.
Se detiene a perforar agujeros que urden
nuevos lazos de sol en las ventanas,
nuevos cantos con olor a melaza y greda...
porque el bosque vagabundea las orillas del cerro,
le pulsa las sienes a cada raíz que vuelve hoja alada
con los mansos vapores del tibio atardecer.

Se abre la casa.
Como boca fogosa, se impregna de luz,
ventila sus pestañas de alpistes y gorriones,
sus planos y perfiles bailan con mil brazos.
Cobija la voz de los nidos nuevos,
los piares y trinos que sostiene su cabeza en llamas;
cada nube de grana, cada pañuelo,
es viajero de los cielos solferinos ...

Es el bosque que enciende sus aguadas,
derramándose, cual diluvial danza,
dejando las cosechas de milenios de arrebol
a los pies de mi humilde casa.
Norma Duch Roveri

martes, 18 de noviembre de 2008

Nocturno





Este nocturno me llegas falto de sazón,
las vísceras me hablan,
pero sin fuerzas,
tu aliento se viene taciturno.

No siempre persistes, Belleza.

No estoy triste,
no estoy desanimada,
no tengo queja ni lamento
ni presunción de verdad para contar,
pero tengo el deseo de versar.

Me columpio en valiente prosa
y luego eres la rosa,
la rima,
el beso...
Verso tirano,
no me dejas ir al reposo anhelado,
al lago en calma de meditar mi mantra,
y sellarme la memoria en un lazo de seda
-mi mudo soliloquio-

Amado, recuéstate y descansa...
surte el firmamento con tus estrellas auras,
que en mi voz ya serás para mañana
nuevo vuelo de silencio liberado
en tu cuerpo de prístino poema.Norma Duch Roveri

viernes, 31 de octubre de 2008

Flor del Aire




Cuando el amor nace grande
se imprime en el perfil de los cerros,
se posa sobre las cumbres y habla
con vientos y mares,
ordena desencadenar dos destinos,
deja soltar amarras que urdió la tierra.

Cuando el amor nace grande,
- nutrido en la greda-
se cuece cada día bajo un cielo de estrellas,
se engendra, lentamente, en lecho de nalcas,
y se dispone, infinito, a sortear los tiempos.

Cuando nace un gran amor,
despierta una esfinge hembra;
Flor del Aire,
le llama el firmamento.
La espiga única de su nombre,
designio de lo eterno,
se prende al pecho de un varón,
su hombre,
volviéndose río la existencia.

Cuando el amor nace grande
no muere con el alba.


Norma Duch Roveri

domingo, 26 de octubre de 2008

SON LAS PIEDRAS



En las piedras el vestigio del agua existe.
Es en esa voz, de ausente cristal,
donde una vez fue el charco la piel
desde donde ahora brota el silencio
curvilineo de las cóncavas pozas;
donde el peñón, desnudo, habló
con el roce de las aves,
vistiéndoles de musgo palpitante
en orillas fecundadas por sus pies.
Y es en su lluvia encharcada
donde la pétrea sombra de los hombres
aún busca una luz de identidad.
Son las piedras huella,
son evocaciones...
son las piedras sepultura
con sapiente paciencia de mar;
son un sol menguante
donde aún vibra, cautivo,
un originario dios.
Publicado en Revista ALDABA- #7- Sevilla.
Norma Duch Roveri

viernes, 12 de septiembre de 2008

SI ACASO, ALGO



Desciende,
sobre los pliegos abiertos con tu roce de ave,
y escríbenos los últimos pasajes
que escalen el regreso... di si aún
nos queda algo, si acaso, algo,
y si ese algo es digno de llevar...

las mejillas pálidas del hambre mortecina de un niño;
los labios sin amor que amputan el cariño a cada día vendido;
las miserias que destilan las hojas de los tilos;
el lecho que vio partir la silueta gris de la mentira...

Qué nos llevaremos, ¿qué?
Quizás solo un prado muerto bajo la nieve...
yesca decrépita en las sienes secas de fe,
como lánguida materia, reposada demasiado tiempo,
cuerpos carentes de alas... solo manchas.
Norma Duch Roveri

sábado, 6 de septiembre de 2008

INTROSPECTIVA




Salí a descolgar un par de memorias
o a buscar algo entre pasadizos de oxido
con qué bordar un rato agradable,
y me encontré devolviendo la mirada
hacia mi misma... no se si por placer
o porque, al fin y al cabo,
no es tan ingrato.

Nunca olvidan estas cuencas corales
su condición de testigos de mi historia.
Ojos, flotando, como nenúfares del tiempo...

...siguen observando sin otra pretensión más
que reconocerse en el cielo interno.
Así, también, dejo estos versos.

Y tengo los ojos dados vuelta,
mas no duelen, cómo van a doler
si estoy mirando un corazón reposado,
con su cráter pacífico rodeado
de las lavas que algún día fluyeron
caramelizando pampas áridas,
glaseando caricias insípidas, cultivando
los páramos deshabitados de sentimientos;
desbordándose para latir por otros.

Creo que hay más de un tesoro en este océano,
- oculto humildemente entre sombras de Peumos -
mojado y cálido al paladar, y que sigue
latiendo como los viñedos eternos,
saboreando su propio tiempo
sobre estos palafitos aún en pie
-hundidos en tantos charcos ajenos-
y que cual fudres generosas macerando siguen
empapándome de vida.

Mis manos se abrazan a cada beso añejado en él;
y cuántos anidaron en suave hojarasca,
y cuántos dejaron pálida cicatriz de hiel,
mas todos fueron besos del alma.

Sigo... saludablemente continuo
este paseo testimonial,
sin perder de vista que tengo el corazón
bombeándome palabras,
y que no estoy sola -de los ojos para afuera-
y como no quiero invadir la privacidad
de tan delicado órgano, me detengo
cuando comienza a acelerarse.


Poema publicado en mi libro Eterna Pleamar.

Norma Duch Roveri





martes, 2 de septiembre de 2008

SIN RESONANCIA




Se anudan en enjambre las púas del silencio;
qué bien saben hendirse en el corazón de los ojos.
Ojos vacios en la distante silueta de un recuerdo
que ya no proyecta sombra
ni aprieta el pecho...

- los cristales vibran sin resonancia, y las flores,
habitan en luz sin agua-

Las miradas carecen del encuentro, se desgastan,
son un pálido paisaje tras el vaho de aquella visión,
visión que hoy ya no arranca una lágrima.
Las veletas del destino se vuelven rancia historia,
flamean sin alma, sin dedos de Norte ni Sur ni esperanza,
solo se sostienen porque un mástil de hierro les arraiga,
una insignia que les apunta en la frente una firma,
firma que borró su palabra, volviéndose antónimo.

Cuando el silencio conquista el territorio de los ojos
y la presa que el halcón del amor otrora devorara
yace muerta sobre un lecho sin sangre,
se apaga, como un cirio sin aire,
el único propósito que un día sentenció
este trayecto a dos manos,
dejándolo sobre la mesa de los años
con la cena servida, y esperando,
inútilmente,
a sus comensales.
Norma Duch Roveri

lunes, 11 de agosto de 2008

DIALOGO - En homenaje a Rosita Buk.

La madre, la poeta, la amiga, la confidente, la mujer, la luchadora, la soñadora... todas son Rosa, todas son flor y estrella, todas descansan ahora en un lugar predilecto del cielo... El jardín infinito la ha acogido para siempre.

Con mucho cariño dejo este sencillo dialogo con el más allá...


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Le pregunté a la Muerte
¿Por qué te la has llevado?
Me respondió, silente:

Porque la amo.

... y respondí:
¡Pero aquí también todos la amamos!

Así es, por eso la he premiado.

- Se marchan, tomadas de la mano -

Le pregunté a la Vida,
¿Por qué nos ha dejado?
Me respondió, sonriente:

Porque la amo.
Norma Duch Roveri

domingo, 6 de julio de 2008

Justo Sobre Ti


Ha amanecido,
sin más,
como un cantar
de orquídea.
Plexos solares despiertan
con ojos nuevos,
se retraen las nubes
del estiércol de antaño,
se destierran,
solitariamente,
y mudas se desapoderan
del espacio que ahogaran...
no pueden respirar en aire fresco.

Porque hoy, amanece.
Y ya no hay tiniebla ni pústula,
ya no es tumulto ni horda,
ni perros hambrientos.
En todos despunta ya el néctar ámbar,
la libación de las mieles es generosa y abundante;
ningún techo quedará descabezado,
ningún plumaje volará en vano y sin rumbo,
toda la memoria se concentra en el punto preciso
de un segundo de cosmos fusionado.
Todos abren la boca y emanan un mismo éter.
La luz de Sirio recorre los portales de cada habitación
en donde sopla un granito de fe.

Amanece, justo sobre ti.
Y nos dio la mano un sol que no dijo Su nombre.
Y encausó los propósitos perdidos.
Y nos retornó a la huella.
Norma Duch Roveri

sábado, 5 de julio de 2008

En Notas De Clavel




La lumbre se pierde en el pastizal de los sueños

donde dejé en un suspiro todo el silencio del mundo,
ese silencio que es adoración de vida y muerte.


Me estremece esa voz que zumba livianos ecos
que traen en notas de clavel el beso de mi padre,
y los recuerdos de mis últimos días entre sus manos.
Qué pacientes melodías eran las que su boca ya no hablaba...
Cómo entendía yo su silencio....
No hubo azules que pronunciar ni gotas desperdiciadas,
todo lo habitaba su mirar, y su silencio.


Hoy profeso la voz de esas noches que son trípode
de todas las estrellas y de todos los planetas;
en ellas no tengo boca ni lengua ni ofensa,
soy solo plenitud en el cáliz de las almas,
vorágine avasallante del estruendo sordo
que provocan los latidos de mi amor en lo infinito.


Dejo correr mi nostalgia por los prados más dulces,
como si fuesen doseles,
van mis besos al viento de los espíritus,
como si a esa mudes ancestral de inciensos calmos
abandonara mis más valiosos dones,
para hablarles en su idioma, idioma de tumba,
donde no hace falta regar el fieltro de la tierra
ni llorar la lágrima desgastada e inútil
para que aún huela a yerba de la mañana...
...no para ellos,
no para ti. Para ti, padre,
solo el silencio,
y mis ojos en tus ojos.

Norma Duch Roveri

jueves, 3 de julio de 2008

Clemátide Del Viento




Al humedal del espíritu que busca
las manos abiertas de la lluvia y se suspende
sobre el hablar del humus y del tiempo, allí,
aferras tu vertiente y tu matriz, mujer mística...
selva de matices que el alce del bosque trajo
a tu mente, de orfebre eterna, y relámpago.

Mujer de un dios con ojos de virgen,
clemátide del viento sobre las cumbres,
vigilante de su crisálida pura; tú,
pezón de leche de donde liban los sueños.

Mujer menuda, y eterna. Farol de ámbar
el latir de tu luz que suspira mas allá de la noche,
más allá del trémolo del olvido, más madura
que el nogal del monte. Madre-hija,
voz líquida que llora por todos nosotros;
anca de vida primordial que se exprime el amor
que la tierra lame de sus pies.

El soplar de un viento de halcones cierra los ojos del horizonte.
Deja caer tu llanto, y que una sola gota baste
para preñar tanto desierto.

martes, 27 de mayo de 2008

SIEMPRE EN ROSA



En aquellos años llovía en agua tibia,
nunca era tanto el frio,
y si se sentía, pasaba como pasan
las nubes en el atardecer...
siempre en rosa.
Los problemas eran todos a la altura de las rodillas,
pequeños, y sin espinas;
por que cuando se es feliz pareciera
que no existe la edad en las arenas,
son todas y cada una bellas montañas,
que se arrastran, gozosas,
hacia el mar de la fortuna...
se deslizan, ruedan,
y se duermen entre rocas
con la venda del cariño cubriendo las aristas.

Así pasan esos años,
con el ceño terso y lozano,
sin vértices.
Así recuerdo haber visto sus infancias pasar de largo.

Hoy, aquí, desde estos ojos,
- fantasmas que zumban sus nombres-
oculta va la huella que dejó en la arena
el beso de ésta madre que ayer les abrió el sol
tapando para siempre con trozos de su piel
aquello que pudiese llegar a lastimarles.


Norma Duch Roveri

miércoles, 21 de mayo de 2008

OLAS NAUFRAGAS

En algún momento de mi vida agarré también los pinceles...
este es mi último cuadro... ahora reposa en un muro de la casa de mi hija...
a ella le encanta el mar...
Valió la pena el esfuerzo, pero les digo... es la primera y la última ola que pinto!! qué parto!!

Técnica- acrílico sobre tela
90 X 120
Dic. 2007




OLAS NAUFRAGAS

Se empina en el horizonte un penacho blanco
dejando su estela esparcida, volando,
cual polvareda al viento.
Surcan el océano en busca de un torreón
donde estrellar su mudo corazón de agua,
de marea en marea,galopan las aguas.

Esclavas agradecidas del viento,
que les da vida...
olas de mar adentro, saludan mi vista,
perdida.

Se hinchan,
se elevan,
se despedazan,
y vuelven a reposar.
Bailarinas de albas polleras de encaje,
fieles a su amante en el fondo del mar.
Volverán a encontrarse,
y se irán a las profundidades,
gestando un nuevo viaje.
Besarán el mudo silencio de sus antepasados,
regresando a las inmensidades donde muere el cielo.
De allí surgirán a besar la luna,
chispeantes,
juguetonas,
nuevas y juveniles olas,
aventureras naufragas de un Pacífico eterno.

Mi mirada se pierde en la transparencia,
se empina en lo alto y planea como albatros;
la espuma moja mis cabellos.

Norma Duch Roveri

jueves, 15 de mayo de 2008

SI HUBIESE SABIDO




...si sólo hubiese sabido

que los veranos pasarían tan rápido...

Cómo volver a correr entre las olas,

y dejarse atrapar en la corriente

que cosquilleaba entre los pies,

y las algas, y las conchas,

brincando junto a ti...


Cómo de nuevo tumbarse en la arena

sin importarte su áspero beso,

y mirar entre las nubes el vuelo de esbeltos cormoranes,

y sentir caer la tarde hasta que el frio

te volviera azul las orejas...


...si hubiese sabido que

de los cinco a los cincuenta

transcurrirían tan solo dos mareas...


Norma Duch Roveri

lunes, 5 de mayo de 2008

HAIKÚ I


// El campo tiene la nostalgia de los álamos esperando el viento; se sostiene en su silencio.\\




~ TIERRA MÍA ~

La bruma quieta de la mañana
y el verde algodón que se levanta
dejando solo hilos de luz...

En medio del murmullo temprano,
en quietud,
observo el día pasar.
Mis ojos se quedaron en la distancia,
en el olor a humedad,
en las piedras del camino,
en los senderos que hice y anduve.

¡Cómo pude dejarte!, tierra mía.
Humilde cerro que me acercaste al cielo.
Volvería a reposar sobre tu campo,
impregnarme de ti como antes,
y encontrarte, inalterable;
amapolas de Septiembre,
espinos de tarde ardiente,
noches resecas silbantes,
evaporadas...


No hay un recuerdo
que no te nombre,
y aunque tanto quise,
no pude convertirme en agua,

no pude quedarme entre las raíces.
Norma Duch

viernes, 25 de abril de 2008

BUENAS TIERRAS (II)


// El campo tiene la nostalgia de los álamos esperando el viento; se sostiene en su silencio.\\




~ TIERRA MÍA ~

La bruma quieta de la mañana
y el verde algodón que se levanta
dejando solo hilos de luz...

En medio del murmullo temprano,
en quietud,
observo el día pasar.
Mis ojos se quedaron en la distancia,
en el olor a humedad,
en las piedras del camino,
en los senderos que hice y anduve.

¡Cómo pude dejarte!, tierra mía.
Humilde cerro que me acercaste al cielo.
Volvería a reposar sobre tu campo,
impregnarme de ti como antes,
y encontrarte, inalterable;
amapolas de Septiembre,
espinos de tarde ardiente,
noches resecas silbantes,
evaporadas...


No hay un recuerdo
que no te nombre,
y aunque tanto quise,
no pude convertirme en agua,

no pude quedarme entre las raíces.
Norma Duch

lunes, 21 de abril de 2008

ETERNA PLEAMAR - Por qué publicar un libro?


Un sabor en la boca, un aroma que te anima, un deseo de convertirse en tiempo de lectura en otros ojos... muchas razones, y muchas emociones detrás de la decisión de publicar algunos de mis poemas... pero éstos en particular, tenían un propósito... y así lo defino en la Justificación que inicia este poemario:

JUSTIFICACIÓN


Traigo a este papel mis pedazos de vida
y de muerte.
Como las lunas, así los ciclos de mi corazón,
henchido o constreñido de mieles y de amargos;
Corazón que solo sabe sentir.
No ha sido fácil decidir liberar las astillas y caricias
que brotan de estos versos
para que migren a las tierras fértiles
del que me honre con acogerlos;
No quiero ser fuente de tristezas, ojalá sí,
de humilde emoción.
Siento que si no compartía estos eslabones
que han sido parte de mi cadena de vida,
no completaría un propósito primordial:
La Entrega.
Dejo estos versos para que aniden en todo aquel
que haya sentido como yo,
y también para aquél que aún
no es bendecido por el aliento del amor,
ese amor que no tiene nombre,
ni forma ni razón,
pero que es capaz de transformarnos,
y es motor absoluto de cada ciclo de renovación
que inicie el alma.
Norma

domingo, 20 de abril de 2008

Rosamel del Valle - Poeta de éstas tierras.


De Curacaví a Nueva York


Es muy posible que Rosamel del Valle haya nacido en Curacaví el 13 de noviembre de 1901. En todo caso, nadie lo puede confirmar: sus hermanos murieron antes que él y tampoco tuvo hijos. Lo cierto es que en 1918, tras la muerte de su padre, comienza a trabajar como operario linotipista en una modesta imprenta del barrio Mapocho. Luego se convierte en reportero de La Nación. En 1920 publica su primer libro, Poemas lunados, que él mismo se encarga de retirar de circulación por ofensas al pudor (el suyo). Colabora en numerosas revistas culturales y funda dos: Ariel y Panorama. En 1926 publica Mirador, el primer libro que reconoce como legítimo. Orfeo, su obra cumbre para algunos, aparece en 1944. Al año siguiente, gracias a las gestiones de Homero Arce asume como funcionario de Correos y Telégrafos, cargo del que lo rescata Díaz-Casanueva, quien le consigue un puesto en el departamento de publicaciones de las Naciones Unidas.
Llega a Nueva York en 1946. Allí conoce a su esposa, la canadiense Thérse Dulac. Comprensiva, ella le tolera su bohemia impenitente, a la que da rienda suelta cada 18 de septiembre junto a los chilenos que llegan hasta su departamento. El resto del año escribe como poseso desde las cinco de la mañana, publica libros y artículos, vagabundea por la ciudad, filma en 8 milímetros sus encuentros con Allen Ginsberg y los beatniks, viaja por América del Norte y Europa. Lo tiene todo, casi. Pero regresa a Chile en 1963. Salvo excepciones juveniles, el mundo literario lo recibe con frialdad. Muchos de sus conocidos han muerto o se han marchado. No alcanza a hacer nuevas amistades. Muere el 22 de septiembre de 1965.
( texto extraido de : letras.s5.com. proyecto patrimonio, Visionario heterodoxo, por Pedro Pablo Guerrero)

El corazón sumergido

I
Venid, agua de vientre obscuro, raíz de la luz
En eternidad y vaso necesario para el oído.
Venid, haz y corona de jóvenes chispas de aire
Y pupila del hombre frío que empieza a invadir
Sombra y resplandor, nada y violencia y sitio
Para el hueso y para la ansiedad de la carne,
Transformada en pájaro de fuego y grano del cielo.
Herido en su sangre y permanecer como el espanto
Que habla con largas raíces en la boca y un rayo
En la mano del corazón.

II

Es el hombre, una lámpara en dos pies
Y dos alas y vidrio y tiniebla alrededor.
Abramos los ojos, las sienes, los tallos, las piernas,
Las puertas del cuerpo y de la obscuridad.

Rosamel del Valle

viernes, 18 de abril de 2008

MUCHO AMOR (II)

~~~~~~~~~~~~ POEMA DE LA SEMANA ~~~~~~~~~~~~~




~ PORTAL DE MARIPOSAS ~

La casa tiene un pasillo largo, largo,
que va desde la punta del mantel
hasta las zapatillas de descanso.
En el camino hay muchas puertas,
todas
miran hacia el mismo pasillo largo,
el que intenta, desde hace años,
llevar los pasos de los invitados
hacia un bello lugar...

Le llaman: Portal de Mariposas.

Los ojos de cristal que miran hacia afuera,
escarban nubes,
buscan signos,
flamean banderas con consignas
diciendo cada mañana: “Cariño gratis y pan fresco”,
pero el pasillo rara vez escucha pasos,
o risas y cuchicheos bajos... sus días se alegran
cuando un miau le acaricia con su lomo el costado.

Esta casa no lleva puesto vestidos,
no tiene enaguas ni postigos,
las ventanas son de cielo y verde permanente,
y aún con tan esplendoroso patrimonio,
no le abundan los clientes.

Así pasa otoños,
lluvias y soles;
poniéndose crema de colores,
pintando sus pestañas de crisantemos,
perfumándose los pliegues entre peldaños,
y mirando pasar cometas rosados.

La casa tiene un número raro; uno, tres y tres.
Uno, por no ser pareada... no le gusta oír chismes de nadie.
Tres, porque tiene tres pisos: el azul, para soñar;
el blanco, para conversar;
el verde... allí viven los duendes de bolsillo.

El otro tres, ese es el entretecho, donde vive Ella.
Si quieres mandarle una misiva, por favor, remítela al:

1,3 y 3, piso, Cielo.
Gracias.

p.d. El reporte del tiempo dice que allá arriba hoy está un poco nublado.
Norma Duch Roveri


~~~~~~~~~~~~ IMAGEN DE LA SEMANA ~~~~~~~~~~~~~


La Portada de Antofagasta, en el fondo, acompaña esta foto de mis dos amores... Carolina y Rodrigo. Qué cálida sensación me acompaña cuando les veo...

La unión de hermanos será la mejor herencia que les pueda dejar.

Consejos para ser hermanos felices:

  • Escúchense.
  • Valoren siempre las virtudes que los diferencian.
  • Conversen cuando tenga temor o pena.
  • Recuerden las fechas importantes.
  • No descalifiquen a la persona que acompañe al otro.
  • Aconsejen o critiquen sólo si están dispuestos a comprender.
  • Ayúdense, aún si están distanciados.

    Con amor,
    Mamá.

    ~~~~~~~~~~~~~~~ RECUERDO DE LA SEMANA ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~




Tenía cinco años en esta foto;
el piano de mi abuela;
el aroma a pecastilla;
y la música de una pelicula,
llamada: Gigi.
Desde entonces,
ese apodo me acompaña...
Gigi.

No sé si mi sueño a esa edad
era ser bailarina, o pianista...
Quizás mi sueño siempre fue
tan solo sonreír.



Sonreir siempre será la mayor belleza en un rostro.
  • Sonreir no tiene edad;
  • sonreir alivia una pena;
  • sonreir enseña a amar;
  • sonreir es besar en la distancia.
Norma Duch Roveri