lunes, 5 de mayo de 2008

HAIKÚ I


// El campo tiene la nostalgia de los álamos esperando el viento; se sostiene en su silencio.\\




~ TIERRA MÍA ~

La bruma quieta de la mañana
y el verde algodón que se levanta
dejando solo hilos de luz...

En medio del murmullo temprano,
en quietud,
observo el día pasar.
Mis ojos se quedaron en la distancia,
en el olor a humedad,
en las piedras del camino,
en los senderos que hice y anduve.

¡Cómo pude dejarte!, tierra mía.
Humilde cerro que me acercaste al cielo.
Volvería a reposar sobre tu campo,
impregnarme de ti como antes,
y encontrarte, inalterable;
amapolas de Septiembre,
espinos de tarde ardiente,
noches resecas silbantes,
evaporadas...


No hay un recuerdo
que no te nombre,
y aunque tanto quise,
no pude convertirme en agua,

no pude quedarme entre las raíces.
Norma Duch

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Norma:

Leo brincando de aqui hacia alla y veo cosas hermosas en tu poesía, es como el complemento de las cosas que el foro no nos permite ver.

Este pensamiento breve:

dos manos tibias
la tarde gris descansa
silba el silencio

Excelente... y encima "Esta tarde dejo el reposo de los párpados en manos del silencio... no hace frío."

No hace frìo y que forma de iluminarme con lo que dices.

Mi admiracion a tu trabajo.

Abrazos

SDS

Norma Duch Roveri dijo...

Qué grata sorpresa!! Me alegra tu visita y compartir contigo este espacio... si, acá están otros pedacitos de mi, más cercanos... Ya sabes, la puerta siempre está abierta.
Abrazos,
Norma